Para poder ayudar a los profesionales de la Salud a escoger el mejor tratamiento y minimizar los riesgos de efectos secundarios, Prescrire actualizó su lista de drogas a evitar.

Para poder hacer esta lista se basan en procedimientos rigurosos que incluyen una búsqueda en la literatura médica, informes de pacientes, comparados con los tratamientos estándar y el análisis de efectos secundarios (conocidos como potenciales).

Dentro de las principales drogas se encuentran:

Antibióticos:

Moxifloxacino: no demostró ser más efectiva que otra fluroquinolona pero puede causar necrólisis epidérmica tóxica y hepatitis fulminante, además de ser relacionada con un alto riesgo de alteraciones cardíacas. El uso de otra fluroquinolona como ciprofloxacino u ofloxacino es una mejor opción.

Telitromicina: no tiene ventajas sobre otros macrólidos pero tiene bastante riesgo de prologar el QT, causar hepatitis, problemas visuales y síncope. El uso de otro macrólido como espiramicina es una mejor opción.

Cardiología:

Alisquirén: un inhibidor de la renina que no ha demostrado prevenir eventos cardiovasculares. Por el contrario en un "trial" con pacientes diabéticos, se asoció con un aumento de eventos cardiovasculares y fallo renal. Es mejor usar otro antihipertensivo como algún diurético o un IECA.

Benzofibratos, ciprofibratos y fenofibratos: son drogas que reducen el colesterol pero no tiene eficacia proada en la prevención de eventos cardiovasculares y tienen además efectos adversos importantes que incluyen manifestaciones cutáneas, hematológicas y renales. Cuando su uso se encuentre justificado debemos utilizar gemfibrozilo que es el único que ha mostrado prevenir complicaciones cardiovasculares de la hipercolesterolemia pero se tienen que monitorizar frecuentemente la función renal y los niveles de creatinin fosfoquinasa.

Olmesartán:  es un ARA II que no ha demostrado ser más eficiente que otros ARA II en el manejo de la HTA, pero que puede causar enteropatía sprue-like con diarrea crónica (potencialmente severa) y pérdida de peso, además de posiblemente un incremento de riesgo de mortalidad por causa cardiovascular.  Es mejor utilizar losartán o valsartán que no parecen tener este tipo de efectos secundarios.

Dermatología:

Tacrolimus: una medicación inmunosupresora que se utiliza en eccema atópico puede causar cáncer de piel y linfoma, aún su eficacia es muy poco diferente a otros corticoides tópicos.

Diabetes - Nutrición:

DPP4: una enzima que cataboliza las hormonas del intestino (incretinas) que estimulan la secreción postprandial de insulina. Pero estas drogas no han probado eficacia contra las complicaciones de la diabetes (eventos cardiovasculares, fallo renal, desordenes neurológicos, etc). Este es el caso de la linagliptina, saxagliptina, sitagliptina y vildagliptina, ya sea usadas solas o en combinación con metformina. Estas 4 drogas tienen efectos adversos poco favorables que incluyen reacciones de hipersensibilidad severas (anafilaxis, sindrome de Stevens-Johnson), infecciones (ITUs, IRAs), pancreatitis, penfigoide buloso y obstrucción intestinal.

Orlistat: tiene un efecto modesto y transitorio en relación a la pérdida de peso (cerca de 3,5 kg más que el placebo en 12 a 24 meses). No hay evidencia de su eficacia a largo plazo. Los problemas gastrointestinales son muy frecuentes que incluyen daño hepático, también se han presentado fracturas en adolescentes. Orlistat altera la absorción intestinal de muchos nutrientes como las vitaminas liposubles que pueden conllevar a riesgos por su déficit, además reduce la eficacia de hormonas tiroideas y antiepilépticos. La eficacia de los ACOs se reduce si Orlistat provoca diarreas severas.

Gastroenterología:

Domperidona y droperidol: dos neurolépticos que pueden causar arritmias ventriculares y muerte súbita, además de su débil eficacia contra náuseas y vómitos.  Esto incluye el probable efecto de la domperidona contra el reflujo gastroesofágico. Otras drogas como antiácidos y omeprazol pueden tener mejor balance daño-beneficio en el reflujo G-E. En situaciones donde el tratamiento de un antiemético neuroléptico se encuentre justificado, es mejor usar metoclopramida (muy cuidadosamente) a la menor dosis posible y por el menor periodo de tiempo.

Dolor:

Analgésicos: muchos AINEs deben ser evitados y es preferible usar paracetamol como medicación de primera elección, por ser efectivo para dolor moderado y además tiene poco peligro cuando se toma a dosis apropiadas. Ciertos AINEs como el ibuprofeno y naproxeno si se usan a la menor dosis efectiva y por un periodo corto de tiempo, pueden ser una alternativa.

Los  inhibidores de la COX-2 como el celecoxib, eterocoxib y parecoxib se han relacionado con un exceso de eventos cardiovasculares (incluyendo infarto de miocardio y trombosis) y reacciones cutáneas si se comparan con otros AINEs igual de efectivos.

Diclofenaco y aceclofenaco pueden causar más efectos adversos cardiovasculares (que incluyen infarto de miocardio y fallo cardíaco) y muerte cardiovascular en comparación de otros AINEs igual de efectivos.

Ketoprofeno en gel, causa mayor reacciones de fotosensibilidad (eccema, rash buloso) que otros AINEs tópicos.

Piroxicam, cuando se usa de manera sistémica se asocia a un incremento del riesgo de problemas gastrointestinales y cutáneos (que incluyen la necrolisis tóxica epidermica o síndrome de Lyell).

Óseo:

Denosumab 60mg en osteoporosis tiene una modesta eficacia en la prevención de fracturas osteoporóticas y no eficacia en la pérdida de masa ósea durante el cáncer de próstata, pero lleva un riesgo desproporcionado de efectos adversos que incluyen lumbalgias, dolor músculo esquelético e infecciones (incluyendo endocarditis) debido al efecto inmunospresor de este anticuerpo monoclonal.

Ranelato de estroncio, tiene solo una modesta eficacia en la prevención de fracturas vertebrales, pero sus efectos secundarios incluyen desordenes neuropsiquiátricos, desordenes cardiovasculares (incluyendo trombosis venosas y embolismo pulmonar, infarto de miocardio y muerte cardiovascular) y reacciones de hipersensibilidad que incluyen la necrólisis epidérmica tóxica y el síndrome DRESS (Drug Reaction with Eosinophilia and Systemic Symptoms).

Diacereína: causa desordenes gastrointestinales incluyendo sangrado G-E, angioedema y hepatitis.

Glucosamina; causa reacciones alérgicas como angioedema, nefritis aguda intersticial y además hepatitis.

Varios:

Quinina: usada para tratar calambres, puede tener efectos secundarios mortales incluyendo reacciones anafilácticas, desordenes hematológicos y arritmias cardiacas. Estos efectos son desproporcionados en vista de su pobre eficacia. No hay drogas disponibles con un balance riesgo- beneficio favorable.

Colchimax:  debe ser evitado en ataques de gota debido a que la acción del opio y tiemonium puede enmascarar el inicio de diarrea la cual es un signo temprano de una sobredosis mortal de colchicina. Un AINE o colchicina sola es una mejor opción.

Antidepresivos:

Agomelatina: no tiene eficacia probada, pero puede causar hepatitis, pancreatitis, suicidio y agresividad, así como problemas cutáneos que incluyen el síndrome de Stevens-Johnson.

Duloxetina: no sólo tiene el efecto adverso de los llamados inhibidores de la recaptación de la serotina selectivos, sino que también tiene incremento de riesgo de desordenes cardiacos (HTA, taquicardia, arritmias, etc) debido a su actividad noradrenergica. Puede causar también hepatitis, así como problemas cutáneos que incluyen el síndrome de Stevens-Johnson.

Citalopram y escitalopram: son antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina que incrementan la incidencia de prolongación del segmento QT y de torsada de pointes comparados con otros de la misma familia.

 

Pueden leer el informe completo: Prescrire in English - Drugs to avoid 2016

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